Algo salió mal en el seminario de Ingeniería Emocional

Hace unas semanas llevamos a cabo el seminario en la Universidad de los Andes con este mismo nombre. Se presentó la forma en que se puede ampliar el diseño de la experiencia de un producto o servicio pero la respuesta a una de las preguntas no gustó.

Luego de presentar las seis (6) emociones que son necesarias para los seres humanos, se presentaron algunas inquietudes frente al diseño para grandes grupos de personas. La respuesta no le gustó a algunos asistentes y es que no existe un modelo de diseño que ENCANTE todos los usuarios. Saber esto puede ser duro y crudo para algunos.

¿Existe algo que ENCANTE a todos?

La mejor respuesta es la que encuentro más desmotivante y al mismo tiempo acertada: ‘depende’. Depende de la muestra que tengamos, si se trata de un grupo de personas que comparten unas mismas características será posible diseñar algo que les encante. Sin embargo, lo común es que no sea así. Es como buscar un traje de gala que se ajuste a todos los tamaños. Así que no se trata de buscar un modelo que encaje a todas las personas, más bien se trata de buscar nuestro mejor modelo.

¿Cuál es mi mejor modelo?

Nuevamente de manera desmotivante y acertada: ‘depende’. Depende de lo que estés buscando, personalmente la pregunta que hago a mis consultantes es la siguiente…y de hecho te la hago a ti, independientemente del cargo o posición en la que te encuentres, de si eres o no dueño de empresa, o si estás o no en el diseño de productos o servicios:

¿De quien te gusta estar rodeado(a) y que le quieras servir?

La respuesta a esta pregunta podría definir la diferencia entre tener una calidad de vida llena de propósito o de obligaciones.

Entiendo que algunas personas piensen que la anterior afirmación pueda resultar idílica y que toque trabajar con quien toca y no con quien se quisiera realmente, y no tengo cómo convencer a esas personas de lo contrario aparte de hacer consciencia sobre el hecho de que es una decisión así la tomemos por cualquier razón.

Conexión y Calidad de Vida

Cuando se habla de ventas, mercado, competencia y crecimiento hay un estrés natural para las personas que no están logrando alcanzar las metas. La razón, desde mi perspectiva noética, es la des-humanización de los procesos, cuando se pierde por completo la perspectiva del servicio humano y se pasa a un enfoque de elementos como números, segmentos y mercado.

La conexión humana es parte clave dentro del proceso de mejorar la calidad de vida de las personas. De hecho al ser una de las necesidades humanas implica que debemos cuidarla, no solo para nuestros usuarios, sino para nosotros mismos.

Las primeras personas para las que deberíamos diseñar experiencias de usuario es para nosotros mismos.

Puede que esto suene egoísta, pero solamente podemos entender el enriquecimiento de vida hacia los demás si podemos enriquecer nuestras propias experiencias. Para esto te propongo el siguiente reto, le tomará 15 minutos el ejercicio inicial:

  1. Marque 2 días de su calendario, preferiblemente entre semana para realizar el reto.
  2. Haga una lluvia de ideas buscando alcanzar el sentir contribución, crecimiento y conexión.
  3. Seleccione las que quisiera llevar a cabo y comprométase con usted mismo(a).

Escriba los aprendizajes de este proceso en los comentarios de abajo. Disfruta la experiencia.

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