Innovar para Evolucionar

Los seres humanos necesitamos estar en constante crecimiento o nos sentiremos “estancados”. Por suerte, hay una infinidad de oportunidades para crecer agregando valor a nuestro entorno.

Una mente innovadora no es una persona que nació con un don específico o creció en un ambiente enriquecido de creatividad. Una mente innovadora requiere entender algunas reglas de juego y crear algunas experiencias en el proceso para hacer uso de unas herramientas de innovación.

Es necesario innovar para evolucionar a nivel personal y social.

¿Qué necesitamos entonces para evolucionar en este contexto?

Algunos elementos simples:

  1. Una metodología estratégica de innovación.
  2. Herramientas prácticas.
  3. Mentalidad innovadora.

La metodología para trazar un camino ordenado sobre lo que debemos hacer desde un punto de partida y un punto de llegada esperado. Las herramientas para hacerlo posible de forma asertiva y la mentalidad para liderar el proceso tanto interna como externamente.

En lo que muchas personas fallan inicialmente.

Muchas personas se equivocan en creer que entender la metodología es suficiente para hacer innovación, que forzar una herramienta en un equipo de trabajo garantiza un resultado y que es posible innovar sin cambiar nada internamente.

Para mí, lo más importante, es que las personas puedan darse el permiso de convertirse en ese ser innovador por medio de un cambio en su enfoque y la emoción del proceso. Desde ahí, es posible innovar en lo que pongamos suficiente atención.

Cambio de enfoque

Cuando digo cambio de enfoque me refiero a que todo ser humano está siempre prestando atención a algo. En ocasiones es al error, a lo que debe corregir o proteger, a lo que hace falta, lo que pudo ser, etc. Éstos son enfoques que vienen desde la escasez e implantan un hábito de trabajar desde ahí. No me malentiendas, es posible que sea necesario ver lo que falta, lo que se debe corregir, etc., pero no debemos quedarnos ahí por mucho tiempo.

Un mejor enfoque es revisar realmente el resultado deseado, marcar un norte, una dirección de movimiento que permita avanzar. Este hecho que es realmente simple se nos escapa en el día a día y por ello es necesario entrenarse.

¿Cómo es posible entrenarse?

Leer un libro de innovación es útil y puede que llegues a entenderlo con facilidad de principio a fin. «Entender» es cada vez menos la prioridad, necesitamos experimentar, hacer un proceso inmersivo de forma que podamos explorar lo que innovar significa en carne y hueso.

Es por ello que los cursos que podamos tomar son clave y que en la fecha en que se está escribiendo este post se encuentran ofertas como la de la Universidad de los Andes que dejo a continuación:

Design Thinking nivel básico:

https://educacioncontinua.uniandes.edu.co/es/programas/introduccion-al-design-thinking

Design Thinking nivel intermedio:

https://educacioncontinua.uniandes.edu.co/es/programas/modelando-el-futuro-con-design-thinking

Por supuesto, los dos tienen una base común pero ofrecen experiencias de aprendizaje diferentes. Si te fuera posible asistir a las dos, maravilloso, pero sobre todo date el permiso de evolucionar.

Inscríbete desde ahora para iniciar este maravilloso proceso.

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